martes, 29 de mayo de 2012

SIN PAZ

Todo iba bien hasta la misa del viernes. Todo iba bien en mi interior, quiero decir... Se ha desestabilizado un poquito. Bueno, en realidad, se ha caído la venda que en cuestión de un mes me había plantado en los ojos.

El viernes pasado estuve en la graduación de Bachillerato en el colegio donde cursé dichos estudios. Los nervios previos son inevitables en este tipo de eventos, más bien por las prisas, los detalles de última hora y esas tonterías, pero bueno, así somos... A estos nervios absurdos se sumaban los nervios bonitos, los nervios por lo que intuía que podía pasar. Y mi intuición no falló: fueron enormes la emoción y la alegría del momento por volver a pisar aquel lugar, por los reencuentros y por la de sonrisas no forzadas que allí hay.

El proceso fue el mismo que en mi graduación: primero una misa, luego la imposición de las insignias, los discursos y el vídeo emotivo recordando la promoción. La misa me tocó, y fue al terminar cuando cayó la venda de la que hablaba al principio: aunque esta vez me quedé sin paz ("Paz, Señor, en el cielo y la tierra..."), las canciones que ocupaban su lugar me movieron el piso (siempre he querido utilizar esta expresión) sobremanera.

Los nervios absurdos derivados en nervios bonitos acabaron en nostalgia al recordar mis dos años allí. Y la nostalgia reabrió por la noche una herida que sé que nunca se va a curar y que aún hoy, a pesar del tiempo, duele muchísimo y me hace llorar en silencio, desconsoladamente. La conclusión fue la misma que hace un par de años: "Mis lágrimas saltan porque he sido feliz. Estoy nerviosa porque he sido feliz. Sonrío porque he sido feliz". Entonces volví a preguntarme porqué, volví a enfadarme con el mundo y me abracé fuerte.

Dice Harper Lee que "nunca se entiende bien a una persona hasta que se examinan las cosas desde su punto de vista". Y desde el mío hay mucho dolor que en su momento amuralló el corazón y me ha convertido en la persona borde, fría, distante y desconfiada que a veces soy. No es lo que quiero, es lo que la experiencia me ha hecho.

viernes, 18 de mayo de 2012

NADA SABÍA DE AMOR

"Nada sabe de amor quien no ha perdido
por amor una casa, una hija tal vez...", Luis García Montero.

"Dices que se ha dormido
tu responsabilidad,
que hoy no tienes
ganas de vivir.

Dices que estás cansada
de este mundo cruel
y que no quieres despertar
jamás.

No olvidas ni un momento.
No deja de llorar.

Recuerdas cada instante.
Se queda en soledad.

Dices también que me quieres,
entre lágrimas,
que no aguantas
más dolor.

Y dices que te abandonas,
me aseguras que estaremos bien
y cierras los ojos
para siempre."

martes, 15 de mayo de 2012

HECHO

En mi lista de cosas por hacer, hay algunas que parecen muy simples pero que no puedo cumplir porque no se dan las circunstancias adecuadas. Tal es el caso de "cervecita en el Salvador", que ahora me apetece probar por curiosidad, a ver si es tan placentero como dicen y poder entonces opinar. Me gusta "jugar" a integrarme en la sociedad (yo sé lo que digo...). Ha de ser un jueves soleado, al atardecer; y cada jueves desde hace un mes he pretendido ir, pero o ha llovido o por lo que sea no he podido. Lo que ahora me falla es este calor insoportable.

Lo que sí he hecho y estaba al alcance de mi mano (no como "amanecer en la playa", por ejemplo) es tomar un "café en el Starbucks". La razón por la que quería hacer esto es la misma que en el caso anterior. El problema es, paradójicamente, el café, que no suelo tomarlo, y mucho menos fuera de casa porque la última vez (y segunda únicamente) me sentó fatal y pasé una tarde de nervios bastante preocupante...


Pero, che, este día probé el café descafeinado, que nunca me había dado por pedir por miedo y desconfianza a todas las cafeterías del mundo. Y, vale, no estaba malo, pero tampoco me parece para tanto. Sí que molaba el ambiente porque acabamos allí con un frío de narices, que me encanta y tanto echo ahora de menos...

domingo, 13 de mayo de 2012

LA PRIMERA TARTA

Para el último cumpleaños hicimos esta pedazo tarta de queso. Lleva huevos, nata, queso, azúcar... Una bomba, vamos.


Por adornarla con algo y darle un toque especial, le pusimos por encima fresas, fideos de chocolate y yogur griego.


Tartas, en realidad, nunca habíamos hecho ninguna, esta ha sido la primera. Y estoy muy orgullosa de ella.

viernes, 11 de mayo de 2012

BELLA, BELLA, BELLA

"Mentiría si dijera que esta noche es real...

Espero tu llegada entre tranvías volátiles y una oscura muchedumbre de manos amarillas. De repente, una persecución, un patio blanco, un cuello estirado y un abismo a mis pies. ¡Qué extraña sensación!

¡No veo nada! ¿Dónde estás? ¿Por qué no vienes y me sacas de esta absurda batalla?

¡Ay! Por fin te veo, te intuyo, te reconozco... ¡Esa perfecta silueta no puede ser de otra persona! Aun borrosa, te acercas a mí lentamente y nos fundimos en un abrazo casi verosímil.

Ahora te apartas, te alejas, me extiendes un brazo y con gracia me invitas a bailar. Balbuceo, ¡no soy capaz de decir que sí! Y en un impulso, tiras de mí, me agarras fuerte de la mano y sales corriendo... Como si no hubiera un mañana.

Atravesamos el salón, un largo campo de trigo... Y te dejas caer sobre la hierba mojada. Aun no has dicho nada, no conozco tu voz, pero eres bella, bella, bella...

Vuelves a tirar de mí, quedamos pegados, pegaditos. El sol te da en la cara... ¡Eres bella, bella, bella! Sonríes, miras al cielo, canturreas... "Te quiero" y te sorprendes.

Te acercas, cada vez más, frente a frente, tu nariz toca la mía, giras la cabeza y...

Maldición. Otra vez ese dichoso sonido: zapatilla, zapatilla, ducha, café... ¡Qué horribe rutina! Espero verte esta noche."

martes, 8 de mayo de 2012

UN BUEN MOMENTO

Algo que me encanta hacer cuando salgo es echar el rato en el río junto a un amigo, y no cualquier amigo... Siempre acabo pasando muy buenas tardes allí.

¿Sabéis de esas veces que es tanto lo que uno quiere expresar que no puede? Para mí [resáltese el pronombre] lo dicen todo las siguientes imágenes:



 Gracias y ¡feliz cumpleaños!